Mi función era la de VTR 2. Creía que no era tan difícil y que no convenía perder la serenidad. Esteve, al ver mi temple a los mandos de ese aparato desfasado, temió por una posible falta de concentración. Nada más alejado de la realidad: de mayor quiero ser videojockey.
El informativo salió algo peor que el anterior a nivel técnico. Dificultades con el sonido y en las transiciones. Las piezas, mucho mejor. Aunque no pasó inadvertido mi pésimo stand up. De hecho tenía varias versiones, pero por falta de planificación sólo cupo una demasiado breve. El stand up debe hacerse DESPUÉS y no antes de preparar el texto. De hecho, fue fruto de un optimismo inicial que acabó en epopeya contrarreloj.
viernes, 2 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario