Sí, Sr. Esteve. Mi blog ha sido condenado al olvido desde el mismo día en que se concibió. ¿Cómo recuperar el tiempo perdido? Me apresuraré a hacer un resumen fulgurante y despiadado, una vez se ha abandonado la posibilidad de matrícula de honor que, por otro lado, nunca me inquietó:
El Sr. Masdeu: sin duda un tipo entrañable y experimentado al que preguntar.
La pieza: Fui cámara y la pieza, demencial, consistía en captar el ambiente ante la visita de un ejército de cucarachas anglófilas: los yuppies del GSM. Mi nueva teoría de la recepción, que consiste en afirmar que "nadie te escucha" y que la audiencia entra en un estado de narcosis si no afectas directamente a su amígdala mediante cuerpos descuartizados o soflamas patrióticas va camino de salir indemne y transformarse en teorema. ¿Nadie se dió cuenta de que el subdirector del hotel NO DECÍA NADA y que el taxista DECÍA AÚN MENOS? Por lo visto no. Ya se lo decía yo a mi compañera Cris...
El informativo: Tengo ya un leve recuerdo. ¡Ah sí! Mi función era la de ser cámara fija, una función cuya importancia es inversamente proporcional a su interés. Si fallas, es un drama. Pero fallar significa "hacer algo". Por lo tanto, ¡quieto parao! Tuve que hacer la conexión en directo en la que se me exigió una serie de zooms y planos que quedaron lamentables.
martes, 6 de marzo de 2007
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