martes, 6 de marzo de 2007

Condenado al olvido

Sí, Sr. Esteve. Mi blog ha sido condenado al olvido desde el mismo día en que se concibió. ¿Cómo recuperar el tiempo perdido? Me apresuraré a hacer un resumen fulgurante y despiadado, una vez se ha abandonado la posibilidad de matrícula de honor que, por otro lado, nunca me inquietó:

El Sr. Masdeu: sin duda un tipo entrañable y experimentado al que preguntar.

La pieza: Fui cámara y la pieza, demencial, consistía en captar el ambiente ante la visita de un ejército de cucarachas anglófilas: los yuppies del GSM. Mi nueva teoría de la recepción, que consiste en afirmar que "nadie te escucha" y que la audiencia entra en un estado de narcosis si no afectas directamente a su amígdala mediante cuerpos descuartizados o soflamas patrióticas va camino de salir indemne y transformarse en teorema. ¿Nadie se dió cuenta de que el subdirector del hotel NO DECÍA NADA y que el taxista DECÍA AÚN MENOS? Por lo visto no. Ya se lo decía yo a mi compañera Cris...

El informativo: Tengo ya un leve recuerdo. ¡Ah sí! Mi función era la de ser cámara fija, una función cuya importancia es inversamente proporcional a su interés. Si fallas, es un drama. Pero fallar significa "hacer algo". Por lo tanto, ¡quieto parao! Tuve que hacer la conexión en directo en la que se me exigió una serie de zooms y planos que quedaron lamentables.

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